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Llegar al alma es la misión – Encuentro de misioneros digitales

Encuentro internacional de Misioneros Digitales y Comunicadores en Argentina – junio 2026 El mundo digital: una misión profética para nuestro tiempo La misión digital es hoy un pilar esencial de la evangelización. No solo porque la tecnología avanza, sino porque vivimos inmersos en una cultura digital. Nuestro objetivo no es simplemente “usar” las redes, sino salir al encuentro de quienes las habitan 24/7. Acompañar este cambio de época, impregnar la cultura con los valores del Evangelio y mostrarnos como una Iglesia viva, joven y cercana, capaz de hablar el lenguaje de hoy, es el camino para llevar a Jesús al corazón de nuestros hermanos. Se trata de una misión profética. Comprenderla, encarnarla y vivirla es el gran desafío evangelizador del presente. Y estamos llamados a hacerlo con espíritu joven: los jóvenes son nuestra inspiración, una fuente inagotable de creatividad, búsquedas y sueños. Ellos ya protagonizan el nuevo mundo y queremos aprender de su impulso transformador. Las imágenes son de encuentros anteriores. Este año, desde Comunicadores – Misioneros Digitales de Schoenstatt, dimos pasos valiosos ofreciendo una serie de webinars inspirados en el Jubileo de los Misioneros Digitales e Influencers Católicos. Contamos con el acompañamiento invaluable de Mons. Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, quien aportó claridad, visión y motivación para poner alma y sentido a esta misión. Como familia de Schoenstatt, queremos asumir plenamente este llamado profético: generar espacios de encuentro junto a líderes de la Iglesia, discernir los desafíos actuales y formarnos para interpretar los lenguajes y realidades de la cultura digital. Sabemos que evangelizar hoy exige capacitación, mirada profesional, creatividad… pero también comunidad, oración y profundidad espiritual. Por eso, con mucha alegría, los invitamos al Encuentro Internacional de Misioneros Digitales y Comunicadores, que se realizará en Argentina los días 6 y 7 de junio de 2026. ¿Quiénes están invitados a participar? Agenda preliminar Viernes 5 de junio de 2026:Recepción de participantes del interior, del exterior y locales interesadosTarde/noche: pre-encuentro Sábado 6 de junio: todo el díaDomingo 7 de junio: hasta el mediodía Queremos que seas parte de este camino. ¡Reserva la fecha y súmate a este sueño de evangelizar, inspirar e influenciar desde el corazón de la Iglesia! Pronto compartiremos más detalles aquí.Para consultas, ideas o sugerencias, estamos disponibles en: info@schcom.org Dando click al botón abajo puedes solicitar información actualizada, y también pre-registrarte gratuitamente al encuentro. Puedes desactivar la pre-inscripción sin problema. Los cupos son limitados. . IG FB .

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Reviviendo el Jubileo de los Misioneros Digitales: “Están aquí porque algo les quema dentro”.

PT EN DE Mira el video: Misioneros digitales e influencers católicos se reunieron con Mons. Lucio Ruiz para compartir las vivencias de su jubileo Luego de ofrecer diversos webinars con Mons. Lucio Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación, para motivar la participación de los evangelizadores digitales en su jubileo en Roma (28 y 29 de julio 2025), Comunicadores y Misioneros Digitales de Schoenstatt organizó un encuentro para recoger las experiencias de dicho evento. Testimonio de Mons. Lucio Ruiz Mons. Lucio Ruiz presentó una ponencia resumiendo los puntos principales del encuentro. En primer lugar explicó cuáles fueron los dos objetivos clave del Jubileo. “El primero -observó- que los que trabajan en Instagram, Youtube, TikTok, podcasts, blogs, WhatsApp, misionando en las redes, sintieran que no están solos, que supieran que la Iglesia los reconoce como parte viva de su misión”. El segundo objetivo fue -agregó- “que la Iglesia universal tuviera un punto por el cual descubrir más profundamente  la misión digital como una verdadera nueva página de la historia misionera de la Iglesia”. Seis valores clave del Jubileo Luego Mons. Ruiz expuso frases destacadas de diversos ponentes, desde la perspectiva de seis valores que transversalmente, todos ellos, de alguna manera, habían marcado el Jubileo, las cuales transcribimos aquí: 1- La comunión En palabras del Card. Parolin: “Lo digital no es un simple recurso, sino un ambiente que moldea el como pensamos, sentimos y nos relacionamos. La misión no puede reducirse a técnicas, sino que tiene que ser una presencia viva de la Iglesia”. Para Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación, “la Iglesia ya era una red. La verdadera red que nos une viene de Dios y del bautismo. La comunión no se mide en seguidores ni en estadísticas, sino en el misterio de ser parte del mismo cuerpo, cuya cabeza es Cristo”. Y continuó: “En un mundo digital marcado por la competencia y la lógica de la viralidad se nos invitó a ser comunidad que transforme las plataformas virtuales en lugares de encuentro”. 2- La formación Paolo Ruffini habló de una “auténtica alfabetización mediática y digital”, indicando que “es necesario formar la espiritualidad, para comunicar desde el corazón del Evangelio y no desde la lógica del marketing’. A su vez, el P. David McCallum invitó “a vivir la formación desde la contemplación y el discernimiento”. Mons. Ruiz explica que “nos hizo hacer silencio, mirar dentro de nuestro corazón, preguntando lo que nos conmovía, si lo estábamos haciendo bien”. En palabras de McCallum, “la formación del misionero digital no consiste solo en aprender a usar las herramientas, sino en cultivar una mirada creyente sobre la realidad”. 3- El testimonio Por su parte, Mons. Rino Fisichella dijo parafraseando palabras de Pablo VI, que “El mundo de hoy no escucha a los influencers, sino a los testigos. Y si escuchan a los influencers, es porque son testigos”. El P. Antonio Spadaro, cita Ruiz, afirmó que “no están aquí para recibir una estrategia de comunicación católica. Están aquí porque algo les quema por dentro. No alcanza con crear contenido. Lo que convence es la coherencia entre la vida y lo que se anuncia”. Y continúa con una pregunta: “(mis aportes)¿nacen del fuego del Evangelio o del miedo a no ser vistos?” 4- La unidad Sobre el desafío de la unidad, Ruiz destacó que “en medio de la polarización, la unidad es condición de credibilidad”. Y explica que “podremos ganar una discusión, pero si rompemos la comunión, quien pierde es el Evangelio”, indicando que “el sujeto de la evangelización no es cada uno en la Iglesia, sino la Iglesia misma”, señalando por ello la importancia de estar en unidad con la Iglesia, con los pastores, con las comunidades locales, con otros influencers y misioneros. 5- La sinodalidad Citando a Kim Daniels, Ruiz dijo que “los entornos digitales fomentan la sinodalidad porque permiten dar voz a los que no la tienen, y promueven la responsabilidad compartida”. El Cardenal Luis Tagle recordó que “la Iglesia crece por atracción, no por imposición”, y que “lo digital puede ser un terreno fecundo donde mostrar esa atracción de Jesús, siempre que se viva en un espíritu de escucha y de diálogo”. 6- La fraternidad Citando al P. Spadaro, Ruiz destacó que “no eres una marca, eres una bendición. No crees entonces un fan club, sino crea una fraternidad”. “Esta frase, continúa Ruiz, expresa lo que muchos sentimos: que la misión digital no puede reducirse a métricas, sino que tiene que tiene que encarnar las relaciones que sean verdaderas”. A la vez, el Cardenal Michael Czerny remarcó que “no se trata simplemente de una fraterninad virtual, sino de una fraternidad que incluya a los descartados. En realidad, sobre todo a los descartados”. Por su parte, Mons. Luis de San Martín subraya que “la misión digital es auténtica solo cuando nos ayuda a vivir en comunión con toda la Iglesia”. Exhortaciones del Papa León Mons. Ruiz cerró su resumen sobre el Jubileo de los Misioneros Digitales con el aporte del Papa León, indicando que “nos regaló tres exhortaciones, que son un programa de vida para cada uno de nosotros”. La primera exhortación del Papa fue el “buscar la carne sufriente de Cristo en cada hermano y hermana”. Y continuó: “No se trata simplemente de generar contenidos, sino de encontrar corazones”. Para Ruiz, “estas palabras nos cambian completamente nuestras perspectivas, porque muchas veces pensamos en lo digital como producción, pero el Papa nos recordó que la medida no son los algoritmos, sino los rostros concretos, las personas de carne y hueso que están detrás de las pantallas”, concluyendo, en palabras del Papa León, que “la misión digital solo tiene sentido si nos lleva a tocar esas heridas”. La segunda idea fuerte del Papa es: “Vayan a reparar las redes”, y agrega Ruiz que estamos llamados a remendar lo que se ha roto en el tramado social y digital. Y citando al Papa sigue: “Vuestra misión no es alimentar esas grietas, sino repararlas”. La tercera idea clave del Papa León es “sentirse

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Saludo del Papa León a influencers y misioneros digitales

En ocasión del Jubileo de los Misioneros Digitales e Influencers Católicos 29 julio 2025 PT EN DE El Papa León, en su alocución durante el Jubileo de los Misioneros Digitales e Influencers Católicos, llamó a los comunicadores en el entorno digital a ser mensajeros de paz, llevando la esperanza del Evangelio hasta los “confines existenciales”. Les exhortó a humanizar la cultura digital, buscando siempre el rostro de Cristo en quienes sufren en las redes, y a construir “redes de amor, verdad y comunión”, más allá del número de seguidores. Invitó a transformar los entornos digitales en espacios de encuentro auténtico, sanación y solidaridad, promoviendo un testimonio cristiano coherente, centrado en el Amor y en la Verdad de Cristo. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. La paz esté con ustedes. Queridos hermanos y hermanas, hemos comenzado con este saludo: La paz esté con ustedes. Y cuánto necesitamos la paz en nuestro tiempo, desgarrado por la enemistad y las guerras. Y cuánto nos llama hoy al testimonio el saludo del Resucitado: «La paz esté con ustedes» (Jn 20,19). La paz esté con todos nosotros. En nuestros corazones y en nuestras acciones. Esta es la misión de la Iglesia: anunciar la paz al mundo. La paz que viene del Señor, que venció a la muerte, que nos trae el perdón de Dios, que nos da la vida del Padre, que nos indica el camino del Amor. 1. Es la misión que la Iglesia les confía hoy también a ustedes, que están aquí en Roma para su Jubileo, que han venido a renovar el compromiso de alimentar con esperanza cristiana las redes sociales y los entornos digitales. La paz necesita ser buscada, anunciada, compartida en todos los lugares; tanto en los dramáticos escenarios de guerra, como en los corazones vacíos de quienes han perdido el sentido de la existencia y el gusto por la interioridad, el gusto por la vida espiritual. Y hoy, quizás más que nunca, necesitamos discípulos misioneros que lleven al mundo el don del Resucitado; que den voz a la esperanza que nos da Jesús vivo, hasta los confines de la tierra (cf. Hch 1,3-8); que lleguen a dondequiera que haya un corazón que espera, un corazón que busca, un corazón que necesita. Sí, hasta los confines de la tierra, hasta los confines existenciales donde no hay esperanza. 2. Hay un segundo reto en esta misión: buscar siempre la “carne sufriente de Cristo” en cada hermano y hermana con los que nos encontramos en internet.  Hoy nos encontramos en una nueva cultura, profundamente caracterizada y formada por la tecnología.  Depende de nosotros, depende de cada uno de ustedes, garantizar que esta cultura siga siendo humana. La ciencia y la tecnología influyen en la forma en que nosotros vivimos en el mundo, afectando incluso al modo de entendernos a nosotros mismos, de relacionarnos con Dios y los unos con los otros. Pero nada de lo que proviene del hombre y su creatividad debe utilizarse para socavar la dignidad de los demás. Nuestra misión, la misión de ustedes, es nutrir una cultura de humanismo cristiano, y hacerlo juntos. Esta es la belleza de la “red” para todos nosotros. Frente a los cambios culturales a lo largo de la historia, la Iglesia nunca se ha mantenido pasiva; siempre ha tratado de iluminar cada época con la luz y la esperanza de Cristo, discerniendo el bien del mal y lo que era bueno de lo que debía cambiarse, transformarse y purificarse. Hoy nos encontramos en una cultura en la que la dimensión tecnológica está presente en casi todo, especialmente ahora que la adopción generalizada de la inteligencia artificial marcará una nueva era en la vida de las personas y de la sociedad en su conjunto.  Este es un desafío que debemos afrontar: reflexionar sobre la autenticidad de nuestro testimonio, sobre nuestra capacidad de escuchar y hablar, y sobre nuestra capacidad de comprender y ser comprendidos. Tenemos el deber de trabajar juntos para desarrollar una forma de pensar y un lenguaje de nuestro tiempo que dé voz al Amor. No se trata simplemente de generar contenido, sino de crear un encuentro entre corazones. Esto implicará buscar a los que sufren, a los que necesitan conocer al Señor, para que puedan sanar sus heridas, volver a levantarse y encontrar sentido a sus vidas. Este proceso comienza, antes que nada, con la aceptación de nuestra propia pobreza, dejando de lado toda pretensión y reconociendo nuestra innata necesidad del Evangelio. Y este proceso es un reto de la comunidad. 3. Y esto nos lleva a un tercer llamado y por eso les hago un llamado a todos ustedes: “que vayan a reparar las redes”. Jesús llamó a sus primeros apóstoles mientras reparaban sus redes de pescadores (cf. Mt 4,21-22). También lo pide a nosotros, es más, nos pide hoy construir otras redes: redes de relaciones, redes de amor, redes de intercambio gratuito, en las que la amistad sea auténtica y sea profunda. Redes donde se pueda reparar lo que ha sido roto, donde se pueda poner remedio a la soledad, sin importar el número de los seguidores —los follower—, sino experimentando en cada encuentro la grandeza infinita del Amor. Redes que abran espacio al otro, más que a sí mismos, donde ninguna “burbuja de filtros” pueda apagar la voz de los más débiles. Redes que liberen, redes que salven. Redes que nos hagan redescubrir la belleza de mirarnos a los ojos. Redes de verdad. De este modo, cada historia de bien compartido será el nudo de una única e inmensa red: la red de redes, la red de Dios. Sean entonces ustedes agentes de comunión, capaces de romper la lógica de la división y de la polarización; del individualismo y del egocentrismo. Céntrense en Cristo, para vencer la lógica del mundo, de las fake news y de la frivolidad, con la belleza y la luz de la verdad (cf. Jn 8,31-32). Y ahora, antes de despedirme con la bendición, encomendando al Señor el testimonio de todos ustedes, quiero darles las gracias por todo el bien

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